20 de abril de 2023
Brown, la base científica argentina más visitada por los cruceros de "turismo antártico"
Está en la Península Sanavirón de la Bahía Paraíso, a los pies de un peñón llamado Punta Proa; el lugar fue llamado así porque ese sector de las costas está protegido de las mareas por las islas que la rodean.�
Ubicada en uno de los paisajes más bellos de la Antártida, la base Brown, además de ser un emplazamiento clave de la ciencia argentina para el monitoreo de la biodiversidad de la PenÃnsula Antártica, es uno de los destinos más elegidos por los turistas que visitan el continente blanco.
La base Brown está emplazada en la PenÃnsula Sanavirón de la BahÃa ParaÃso, a los pies de un peñón llamado Punta Proa; el lugar fue llamado asà porque ese sector de las costas de la PenÃnsula Antártica está protegido de las mareas por las islas que la rodean. También está resguardado de los vientos por altos cerros nevados entre los que se consolidan altos glaciares.
La belleza del paisaje es acompañada por una rica biodiversidad, la cual incluye una pingüinera en las cercanÃas de la base y la presencia constante de ballenas y otros mamÃferos marinos en aguas de la bahÃa.
La base Brown fue fundada en 1951 por la Armada Argentina como un destacamento naval permanente y en 1965 fue transferida al Instituto Antártico Argentino (DNA-IAA, CancillerÃa), que depende de la Dirección Nacional del Antártico del Ministerio de Relaciones Exteriores y Cultura. El organismo la consolidó como base permanente y el principal centro de investigación cientÃfica de Argentina en la Antártida hasta que en 1984 un incendio consumió gran parte de sus instalaciones, lo que limitó su funcionamiento a las campañas de verano.
Cada verano numerosos cruceros turÃsticos visitan la base Brown para disfrutar de uno de los paisajes más bellos e icónicos de la Antártida.
La jefa de Brown durante el último verano, la licenciada en Turismo Astrid Záfiro, contó a Télam: "empecé a ir a (la base) como encargada ambiental, que es la figura creada por la DNA para las bases que en el terreno se ocupa de implementar y registrar procedimientos de manejo ambiental en la base diseñados por el Programa de Gestión Ambiental y Turismo de la DNA y compilados en el Manual del Encargado Ambiental.
"Brown es uno de los diez puntos más calientes de la PenÃnsula Antártica en cuanto a visitas turÃsticas", destacó.
La jefa de base indicó que Argentina "trabaja en el marco del Tratado Antártico en la regulación de la actividad turÃstica". En ese contexto, el Programa de Gestión Ambiental y Turismo de la DNA trabajó años atrás en la elaboración de la Directriz para Visitantes para la base Brown, la cual luego informó a las Partes del Tratado Antártico y a los operadores de turismo, para su cumplimiento.
"Brown se destaca por su belleza natural, un dÃa browniano como les decimos nosotros es un dÃa con sol y sin viento en el que la caleta se vuelve un espejo, eso favorece mucho a los operadores turÃsticos que pueden ofrecer distintas actividades como caminatas, navegaciones en botes o kayaks, o subir al cerro que está junto a la base", detalló.
E indicó: "Estamos en lo que se llama BahÃa ParaÃso justamente por su belleza natural, que está rodeada por glaciares y entonces también cuenta con el atractivo de la posibilidad de presenciar algún desprendimiento; es un punto deseado de desembarco para los turistas también porque está sobre el continente antártico y no en una isla y entonces se pisa continente y además tiene un gran punto panorámico en la cima del cerro que es muy apreciado por todos los operadores turÃsticos".
"Al turismo no le decimos que no, pero nuestro paÃs ha regulado la cantidad de desembarcos diarios y la cantidad de visitantes diarios. La Directriz para visitantes, en sintonÃa con normas generales del Tratado Antártico, estipula que no pueden desembarcar pasajeros a bordo de barcos que transportan más de 500 personas".
"Asimismo -agregó-, nunca puede visitar la base más de un barco por vez y nunca más de tres por dÃa, número que baja a dos por dÃa cuando transportan más de 200 pasajeros. Al operador turÃstico que llega a la bahÃa se le solicita hacer un contacto previo por radio antes del desembarco. La Directriz también estipula que sólo se puede visitar la base entre las 7 y las 19".
Al respecto, describió: "En general, son buques pequeños que ofrecen servicios de alta categorÃa y tienen casi un tripulante por pasajero, la mayorÃa son buques de entre 120 y 240 pasajeros aunque ninguno es de más de 500 porque ese es el máximo que se permite desembarcar a la vez en la Antártida".
"Hay que tener en cuenta que la base Brown no es una atracción turÃstica, es una estación cientÃfica y como tal todos los dÃas tiene que completar su cronograma de actividades de investigación y logÃsticas, si nos piden permiso para desembarcar en un momento en el que los cientÃficos están trabajando, o los botes salieron a recoger muestras, o estamos en medio de alguna tarea logÃstica como pintar la base o la maniobra de agua dulce, lo que se hace es demorar ese desembarco o directamente desestimarlo", agregó.
Consultada por la decisión de pasar la mitad del año en la Antártida y la otra mitad en Buenos Aires, respondió: "Una se acomoda el estilo de vida, hay años como este que me volvÃa a casa a finales de abril y a principios de diciembre ya estaba de nuevo acá, mi familia me apoya muchÃsimo porque entienden que es algo que hago con el corazón y que me hace feliz y eso es muy importante, entender la actividad antártica y a qué venimos".
"Me encontré con la Antártida mientras estudiaba la licenciatura en Turismo, mal está que en la escuela no nos hablen mucho más sobre la Antártida, de lo que significa naturalmente ni polÃticamente; entré en este mundo cuando me lo cruzo estudiando la carrera y me doy cuenta que llegaba el turismo, me llamó la atención y empecé a averiguar cómo podÃa trabajar acá hasta que llegué a la Dirección Nacional del Antártico", recordó.
"Para la ciencia, Brown es un escenario multidisciplinario, en los años desde que vengo desde la dotación de la base brindamos apoyo logÃstico a las investigaciones, que se centran en oceanografÃa, geologÃa, monitoreo de pingüinos en las dos pingüineras cercanas, en ictiologÃa y otros campos", completó Záfiro.
Relacionadas
-
Antártida: del relevo de dotación de la base San MartÃn a la visita a la tumba de Pujato
-
Facundo Ãlvarez, el biólogo salteño que observa aves y mamÃferos en la Antártida
-
Cómo es y qué hace la red argentina de sismógrafos en la Antártida
-
La increÃble historia del "Mono" Bellisio y sus 40 campañas en la Antártida
-
"Tener gran producción cientÃfica nos marca como un paÃs protagonista en la Antártida"
-
"Recuperar la base Petrel afianza la integración de la Argentina continental y antártica"
-
Entre Lugones y Viñas, la Biblioteca Nacional abre un espacio en la Antártida
-
Comodoro Federico Vassallo, jefe de la Base Antártica Conjunta Marambio
-
La tumba del pionero Hernán Pujato en la Antártida será visitada por un familiar
-
La historia del hombre que nació en la Antártida y volvió por primera vez a sus 43 años
COMPARTIR:
Notas Relacionadas
La banana más vendida del mundo que genera USD 35.000 millones al año, está en peligro
Un hongo propagado por Asia, África y Sudamérica amenaza con acabar con la masiva variedad Cavendish, según documenta el investigador agrícola James Dale en 'The Future of Bananas'De los errores a propósito a los correos con faltas: así se puso de moda escribir "más humano" en tiempos de inteligencia artificial
Autores, editores y hasta una aplicación nueva empujan una contraestética frente a los modelos de lenguaje, con pequeños tropiezos deliberados como señal de autenticidad en plena obsesión por sonar menos perfectoUn alumno de 12 años llevó marihuana a sus compañeros en una escuela primaria de Mendoza
Un estudiante fue descubierto con envoltorios de marihuana en su mochila. El colegio activó el protocolo de protección infantil y derivó en la intervención de la fiscalía y organismos de acompañamiento escolarComentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.





