Viernes
5 de Junio de 2026
5 de junio de 2026
Por Redacción aBuenPuerto
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR), la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera (FULASP) presentó un informe que alerta sobre la presión extractiva ejercida por flotas extranjeras en el borde de la milla 201 del Atlántico Sudoccidental. Según la entidad, esta actividad se ha convertido en una de las mayores amenazas económicas y ambientales para la Argentina.
De acuerdo con el relevamiento, entre 400 y 600 buques extranjeros —principalmente de China, Corea del Sur y Taiwán— operan anualmente en el límite exterior de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEE). El estudio sostiene que las capturas realizadas por estos buques alcanzan volúmenes que, dependiendo de la especie y la temporada, multiplican entre dos y cuatro veces lo extraído por la propia industria pesquera argentina.
Las cifras comparativas detallan que, mientras la pesca nacional desembarca entre 750.000 y 900.000 toneladas anuales, las estadísticas internacionales sitúan las capturas de las flotas extranjeras en el Atlántico Sudoccidental entre 1,5 y 3 millones de toneladas por año. Además, el informe señala que el esfuerzo pesquero en la zona creció un 65% entre 2019 y 2024, destacando un incremento del 85% en la participación de la flota china.
El presidente de la FULASP, Raúl Cereseto, explicó que el impacto principal es de carácter biológico, ya que muchas especies migratorias son capturadas antes de completar su ciclo natural. Entre las especies más afectadas se encuentran el calamar Illex argentinus, cuya importancia es central en la cadena alimentaria marina, así como la merluza común (hubbsi) y la merluza de cola.
En este sentido, el informe cuenta con el respaldo de la Environmental Justice Foundation (EJF), la cual coincide en que la combinación de sobrepesca y factores ambientales podría provocar colapsos poblacionales en especies de ciclo corto como el calamar. Como antecedente, se menciona que en 2024 las autoridades de las Islas Malvinas cancelaron la segunda temporada de calamar Loligo debido a que la biomasa estimada cayó por debajo del umbral de conservación de 10.000 toneladas.
A la actividad de la flota extranjera se suma la presión extractiva bajo licencias otorgadas por el Reino Unido. Según los informes oficiales de las islas citados por la FULASP, durante 2024 se capturaron 261.903 toneladas de recursos pesqueros bajo dicho esquema. En particular, sobre la merluza hubbsi, el informe indica que en 2024 se capturaron 54.714,5 toneladas en esa zona, cifra que representa el cuarto registro anual más alto desde 1989.
Finalmente, la FULASP advierte que la continuidad de esta presión pesquera podría comprometer la sustentabilidad futura de recursos estratégicos, afectando tanto el equilibrio ecológico como la capacidad de exportación, la generación de empleo y la producción de alimentos en Argentina.