Jueves
3 de Abril de 2025
2 de abril de 2025
Lo recaudado fue a parar al “Fondo Patriótico”, pero su destino fue incierto. El contexto del automovilismo nacional en medio del conflicto bélico. Cómo perjudicó esa crisis a los pilotos que buscaron llegar a la Fórmula 1
Siete días más tarde, el TC corrió la Vuelta de Necochea con triunfo para el crédito local, Juan Antonio De Benedictis con su cupé Dodge. La carrera fue 48 horas más tarde del tristemente célebre “¡Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla...!”, lanzado por Leopoldo Fortunato Galtieri desde el balcón de la Casa Rosada.
Siguiendo con los inconvenientes, debido a la guerra también se canceló la fecha del Rally Mundial, por entonces denominado Rally Codasur. Los equipos extranjeros como Audi, Opel y Datsun, se opusieron a venir a correr más allá de que la carrera tenía como sede la provincia de Tucumán, a más de 4.000 kilómetros de Malvinas.
El único fin de semana donde no hubo actividad fue el correspondiente al domingo 13 de junio, un día previo a que finalice la guerra. Siete días antes se llevó a cabo una jornada múltiple en el Autódromo de Buenos Aires y el TC corrió la Vuelta de Concordia con victoria para Emilio Satriano (Chevrolet).
En el aspecto internacional, el ambiente local aún terminaba de asimilar el retiro de la Fórmula 1 de Carlos Alberto Reutemann. Pocos antes del inicio de la guerra, el 21 de marzo, Lole dejó la Máxima después de abandonar en el GP de Brasil. La noticia se confirmó el 28 de marzo.El deporte motor también se involucró para dar una mano durante la Guerra de Malvinas. Hubo varias carreras donde todo lo recaudado en concepto de premios, publicidad y entradas fueron para el denominado “Fondo Patriótico”. Sin embargo nunca se confirmó que esa ayuda haya llegado a los soldados que estaban dando su vida en Malvinas.
Por esos días Guillermo Maldonado era figura de la Fórmula 2 Nacional. Con un Berta-VW, Yoyo consiguió en aquél año su segundo título en la especialidad que en 1983 disputó su primer campeonato Codasur. El piloto más grande que entregó Nueve de Julio, en una entrevista con Gran Premioweb en 2013, dijo lo suyo: “Nunca se comprobó si ese dinero llegaba a destino”.En tanto que Juan María Traverso era piloto oficial de Ford en el TC 2000 y también corrió en el flamante Club Argentino de Pilotos. En ésta categoría en las primeras carreras el Flaco tenía en la trompa de su Datsun 280 ZX una publicidad de jeans con la bandera de Inglaterra. Por “recomendación”, debió cambiar esa decoración...
La Asociación Argentina de Automóviles Sport (AAAS) organizó una jornada múltiple en el Autódromo. Fue el 6 de junio, ocho días antes de la finalización de la guerra. El evento reunió a cuatro categorías nacionales: el TC 2000, el Turismo Nacional (Dos Horas de APAT), la Fórmula 2 Nacional (con varios pilotos sudamericanos) y la Fórmula Renault. La cita se denominó “Sudamérica con nuestras Malvinas”.Lartigue agregó que “si bien estuvimos orgullosos porque sentimos que estábamos ayudando a la Patria, nos agarramos la cabeza porque a los pocos días se terminó la guerra. Obviamente que nadie del Estado vino y nos devolvió parte del dinero o al menos nos dio una explicación”.
De esta forma el esfuerzo del automovilismo argentino por esa causa nacional no habría arribado a destino. Al igual que las cartas, ropa y comida de los familiares de los soldados, los chocolates que enviaron los más chicos, y lo recaudado -por ejemplo- en el programa especial “24 Horas por las Malvinas” (emitido en vivo por ATC, hoy TV Pública), todos gestos de la población que finalmente en muchos casos quedaron en nada y que jamás llegaron a las islas.Por el lado argentino, el conflicto bélico arrojó un total de 649 soldados muertos. Muchos de los que volvieron padecieron las consecuencias del caso, como el olvido, discriminación y hubo otros tantos que se suicidaron. Lejos de estas gravísimas consecuencias, el automovilismo también se vio afectado. En especial los pilotos que corrían en el ámbito internacional.Por su mérito, Larrauri era considerado como el sucesor directo de Reutemann luego de su retiro en la F1. Pero el contexto internacional lo perjudicó, por ser argentino, más allá de ser pretendido por varios equipos como Ligier, con el que incluso llegó a tener un acuerdo para 1983. “En esa época para un argentino ir a la F1 era imposible y más con los equipos ingleses que siempre fueron mayoría en la categoría. Por ejemplo, no fui a correr en Silverstone (13/06 un día antes del final del conflicto bélico). Llegamos ese fin de semana con la gente de Phillip Morris (Marlboro era principal sponsor de su equipo) y ellos hablaron con los asesores de Margaret Thatcher y nos permitieron correr, pero no podían garantizar mi integridad y era el peor momento de la guerra. Como no quise generar un conflicto decidí no correr y eso que estaba peleando el campeonato”, contó Poppy en una entrevista con Infobae.
“Tengo todo el reconocimiento hacia nuestros soldados. Valoro mucho a aquellos que defendieron mi bandera. Admiro a los pilotos de avión que llevaron sus Pucará y los Mirage casi en el agua y cambiaron el paradigma de ataque aéreo. No le echo la culpa a nadie. Encontré en mi camino mucha gente que ayudó. Luis Landrisina vino a Totoras para colaborar conmigo. O Fangio que viajó manejando desde las dos de la mañana para poder llegar una de las carreras”, concluyó el santafesino.
Además, recordó que “la bandera argentina se sacó de todos los eventos internacionales de la F3. En Mallory Park gané y el podio estaba a 40 metros del público. Entonces la organización me pidió que el festejo fuese breve. Igual nunca tuve ningún problema con los ingleses y hasta mi pareja era británica (con quien guarda una buena relación). Hasta ese momento el ciudadano inglés no tenía idea de dónde estaban o qué eran las Islas Malvinas”.
Quique, al igual que Larrauri, se vio directamente perjudicado por el conflicto bélico ya que llegó a probar un McLaren de F1 en 1982 y por su buen vínculo con una conocida tabacalera, también tuvo charlas con Lotus y hasta le mandaron una tarjeta por las fiestas de Navidad y Fin de Año. Pero al tratarse de otro equipo inglés y sumado el delicado contexto de económico de la Argentina, se vio impedido de avanzar en las gestiones para un eventual debut en la Máxima en 1983 o 1984.Larrauri, Mansilla, Rosso, Benamo, Costilla y Argüelles, seis argentinos que directa o indirectamente sufrieron las consecuencias de la Guerra de Malvinas estando lejos de casa. Cinco de ellos corrieron en Inglaterra y atravesaron una situación delicada. El contexto del conflicto los perjudicó y sus campañas internacionales se vieron afectadas. Fueron 74 días especiales para todos los argentinos y el automovilismo no estuvo exento a ello.