Jueves
3 de Abril de 2025
2 de abril de 2025
Un informe de Declassified UK afirma que el apoyo incluyó aviones de combate Nasher y Skyhawk, algunos de ellos transferidos a través de Perú, que fueron usados para hundir buques británicos
La operación fue tan encubierta, asegura el artículo, que el embajador británico en Tel Aviv, Patrick Moberly, escribió: “Los israelíes están haciendo un gigantesco esfuerzo por engañarnos”. Cada vez que el Reino Unido planteaba objeciones, asegura Declassified UK, recibía evasivas, respuestas ambiguas o desmentidos poco creíbles.
El artículo de McEvoy, que además de ser responsable de las investigaciones de Declassified UK es historiador, resalta lo contradictorio del apoyo israelí a una dictadura antisemita como la argentina.
El informe afirma que la participación indirecta de Israel no fue simbólica. En su analisis, las armas suministradas jugaron un rol concreto en el frente. Los aviones Skyhawk A-4, mantenidos y reforzados con piezas israelíes, llevaron a cabo ataques clave contra la flota británica, como bombardeo del buque logístico Sir Galahad.Los repuestos, sistemas de navegación y municiones suministrados desde Tel Aviv, además, permitieron mantener operativos aviones que, sin ese apoyo, habrían quedado en tierra por falta de mantenimiento. Sin dar el nombre, McEvoy cita a un diplomático británico: “Argentina no habría resistido tanto sin esos recursos”.
La prolongación del conflicto y la pérdida de buques británicos no solo alteró la estrategia militar de Londres, sino que incrementó el costo humano y político de la guerra. Aunque Margaret Thatcher logró la victoria, el precio para su Gobierno fue más alto de lo que se anticipaba inicialmente, en parte debido a la capacidad de fuego argentino reforzada por un actor que oficialmente era aliado del Reino Unido, sostiene Declassified UK.Durante la guerra de las Malvinas, el gobierno del Reino Unido planteó en repetidas ocasiones su preocupación por la venta de armas israelíes a Argentina, pero fue rechazada mediante distracciones y engaños, según muestran los archivos desclasificados.En otro despacho, Moberly volvía a insistir en su frustración: “Los israelíes son expertos en ocultar información que no quieren divulgar y están siendo extremadamente cautelosos en su respuesta a preguntas directas sobre cualquier cosa relacionada con el suministro de armas a Argentina en la crisis actual”.
A medida que avanzaba la guerra de las Malvinas, el Ministerio de Relaciones Exteriores británico comenzó a filtrar información a la prensa británica sobre las ventas de armas israelíes a Argentina, con la esperanza de utilizar luego esos informes para confrontar al gobierno israelí sobre sus transferencias de armas.
“En junio de 1982, Gillmore escribió en un cable secreto sobre cómo había “proporcionado a la gente de Insight” del Sunday Times información detallada sobre las ventas de armas de Israel a Argentina”, afirma Declassified UK Esos datos incluían supuestos intentos argentinos, a través de un intermediario panameño, de presentar una carta de crédito ante Credit Suisse en Zúrich a favor de Israeli Aircraft Industries Ltd. en Tel Aviv. El equipo de Insight, revela el artículo fue informado además de que la carta de crédito era por más de 50 millones de dólares.El informe asegura que para el gobierno israelí de los años 80, el mercado de armamento en América Latina era una prioridad estratégica. Aislado por muchos países árabes y limitado por embargos europeos, Israel buscaba nuevos compradores que garantizaran ingresos y fortalecieran su industria militar estatal. En ese contexto, Argentina —pese a estar gobernada por una dictadura antisemita— representaba una oportunidad demasiado valiosa para ignorar.
En un cable diplomático, afirma el informe, un funcionario reconocía que la guerra de las Malvinas era “una oportunidad extremadamente atractiva” para expandir su influencia comercial en la región.