Jueves
3 de Abril de 2025
2 de abril de 2025
Gabriel Concatti, su realizador, afirmó que la idea es explicar el conflicto bélico “con el mayor detalle y objetividad”. La serie se emite por YouTube y ya lleva 25 capítulos. Hoy se estrena nuevo material
Los ecos del primigenio documental Guerra en el Atlántico Sur, que se emitía por Canal 13 (con la inconfundible voz en off del fallecido locutor Ernesto Frith) como así también Malvinas La guerra desde el aire -vía History Channel- fueron espejos de ayer y hoy en los cuales, Concatti, se reflejó para comenzar a cranear su obra maestra.
“Siempre me acuerdo del primer libro que salió sobre Malvinas, el de Rubén Moro, La guerra inaudita: historia del conflicto del Atlántico Sur, escrito en 1984, muy reciente, el primero que intentó dar una mirada completa. Y, recién a partir del 2000, empezaron a aparecer nuevas investigaciones, foros de internet en donde discutían excombatientes como Zona Militar en donde intercambiaban información. Me pasaba los días y las noches leyendo esas conversaciones porque me parecían súper interesantes”, amplió sobre su incursión bélica.El resultado: una exhaustiva investigación a lo largo de una década, día por día de los hechos, tomando notas al pie y recopilando datos minuciosos. “Llegué a tener unas 2000 páginas en Word escritas y ni sabía que eso se iba a transformar en un documental, pensaba qué iba a hacer con todo ese material”, enfatiza.El objetivo de Concatti es claro, poder continuar con los capítulos hasta completar la totalidad de los acontecimientos de la guerra. “En total son 33 episodios que, si la suerte y el tiempo acompaña, debería terminar este año. Para cada capítulo tardo unos dos meses, pero quiero ver si puedo publicar uno por mes. Comencé en abril de 2022, quiero dedicarme a otra cosa por fuera de Malvinas”, afirma entre risas el responsable de proyecto que ya alcanzó los 25 mil suscriptores en la plataforma audiovisual y cosechó unas 2 millones y medio de visualizaciones de seguidores en todo el continente con los cuales chatea en vivo durante el estreno de cada episodio, como será el de hoy a las 19.
— ¿Qué te inspiró a hacer tamaño documental con tanto grado de detalle?— Como si fuese un recuerdo y reivindicación a los caídos…
— ¿Qué límites te impusiste para esta serie documental?
— Que cada capítulo no pase la media hora de duración, aunque recibí comentarios de gente que quería más detalles o bien que reúna varios capítulos del comienzo de la serie para que quede como una hora y media de material. Y quizás lo haga a futuro. Todo fue prueba, ensayo y error. Creo que la gente se enganchó porque los documentales que vi de Malvinas es acerca de excombatientes hablando, que es otra de los de las decisiones que tomé desde un principio, que no haya eso, sin olvidar a la Universidad Nacional de Lanús que realiza los programas Voces de Malvinas en donde suben entrevistas que duran más de dos horas cada una.— A partir de 2010 hubo un nuevo interés por las Islas Malvinas. Libros como el de Oscar A. Téves (Malvinas. La batalla de Pradera del Ganso) me sirvieron para recrear esa contienda bélica. Él entrevistó a casi todos los excombatientes de esa batalla y visitó tres veces las islas. Otro librazo es Malvinas Fuego en el aire de Rodrigo Valdés y Claudio Meunier (quien también escribió Malvinas Jamás serán olvidados). Y no me quiero olvidar de Malvinas En primera línea, de Lautaro J. Jiménez Corbalán.
— ¿Qué fue lo que más te costó recrear o investigar para esta serie documental?— ¿Qué te sorprendió del resultado del documental?
— En Malvinas día x día también recordás el enfrentamiento en las islas Georgias del Sur, un hecho no muy difundido...
— Como especialista en el tema, ¿cuáles creés que fueron los errores más significativos de la Junta Militar de Gobierno a la hora de afrontar el conflicto?
Anaya era como más oscuro, no todos lo conocían, pero fue el verdadero ideólogo de todo. En la Operación Rosario no hubo bajas, por eso fue tan importante, y la Junta creyó que, tarde o temprano, la solución del conflicto era diplomática y eso desencadenó los demás errores, no prepararse para una guerra ni tomar las medidas necesarias para conocer al enemigo que ibas a enfrentar. Todas las fallas logísticas que hubo devinieron de haber creído que no se iba a producir el conflicto, que Gran Bretaña no iba a movilizar una flota y que estaba destinada a una lucha contra la Unión Soviética en plena Guerra Fría para recuperar unas islas que, en su punto de vista, no les servían. Además, la falta de comunicación entre las tres fuerzas fue increíble, sobre todo entre la Fuerza Aérea y la Marina. Estos últimos tenían sus aviones -la aviación naval- y hubo misiones en las cuales los marinos estaban haciendo una cosa y los de la Fuerza Aérea, otra. También me sorprendió la poca confianza en el ámbito castrense para transmitir la verdad (de cómo se iban desarrollando los acontecimientos) hacia Galtieri. No querían llevarle malas noticias.
— Recrear batallas terrestres, son mucho más difíciles que las aeronavales. No es lo mismo diseñar un avión que ataca a un barco, a llevar 300 soldados que luchan contra otros 200. Al momento de hacer la recreación de todas esas imágenes te cuesta muchísimo. Solo me resta elaborar la batalla en Puerto Argentino.
— ¿Qué aspectos desconocías de la Guerra de Malvinas que descubriste con este proyecto?— ¿Planeaste o planeás visitar las islas Malvinas?
— ¿Cómo sigue o finaliza este proyecto documental malvinense?