20 de enero de 2026
Foro PescAr 2026: el sector pesquero vuelve a reunirse en Madryn

El Foro PescAr tendrá una nueva edición en Puerto Madryn durante la primera semana de marzo de 2026 y, lejos de encontrar a la actividad en un escenario de recuperación, el encuentro llegará marcado por advertencias, reclamos y una creciente preocupación empresarial por la pérdida de competitividad del sector pesquero argentino. Así lo anticipan referentes de la industria, que señalan que muchos de los factores que paralizaron gran parte de la flota durante la zafra de langostino 2025 siguen sin resolverse.
La confirmación de Madryn como sede volvió a posicionar a la ciudad como un punto de referencia para el debate pesquero a nivel nacional. Desde la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), su presidente Agustín de la Fuente destacó la relevancia estratégica del foro y el valor de generar un espacio de discusión amplio, con participación de empresas, gremios y organismos públicos. No obstante, aclaró que el clima previo al evento está lejos del optimismo.
Según el dirigente, el sector arriba a 2026 con un escenario prácticamente calcado al del año anterior: costos operativos elevados, tensiones laborales latentes, una estructura impositiva que asfixia a las empresas y una falta de herramientas que permitan mejorar la productividad. “Los actores son los mismos y las condiciones de fondo también. Eso es lo que genera tanta inquietud”, deslizan desde el ámbito empresario.
Uno de los puntos centrales que volverá a ocupar la agenda del foro es la cuestión fiscal. Desde las empresas señalan que, a diferencia de otros complejos exportadores, la pesca no ha recibido incentivos que le permitan amortiguar el impacto de la presión tributaria. A esto se suma el incremento sostenido de tasas, derechos y tarifas que terminan erosionando los márgenes, incluso en pesquerías con buenos niveles de captura.
En el plano laboral, las miradas vuelven a posarse sobre los convenios colectivos. Desde CAPIP consideran que muchos de ellos responden a una lógica productiva que ya no existe y que, sin una actualización profunda, es difícil evitar nuevos conflictos. La experiencia de 2025 dejó como saldo acuerdos transitorios que permitieron salir a pescar por períodos acotados, pero sin resolver los problemas estructurales. Concluidos esos entendimientos, el sector volvió prácticamente al punto de partida.
Si bien se valora que actualmente exista diálogo con los gremios, el empresariado advierte que la buena voluntad no alcanza si no se discuten de fondo los esquemas de productividad y sostenibilidad económica. De cara a la próxima temporada nacional de langostino, estiman que las negociaciones deberían quedar saldadas hacia mediados de abril, siempre supeditadas a las campañas de investigación y a las decisiones que adopte el Consejo Federal Pesquero.
Justamente, el rol del Consejo Federal Pesquero será otro de los ejes de debate. Desde el sector privado reclaman que, además de administrar el recurso biológico, el organismo incorpore una mirada más integral que contemple el impacto económico de sus resoluciones. El aumento del Derecho Único de Extracción es citado como uno de los ejemplos más críticos: en pocos años tuvo incrementos que, en algunas pesquerías, absorben buena parte de la rentabilidad potencial.
A este cuadro se suman las retenciones, el retraso en la implementación efectiva del acuerdo Mercosur–Unión Europea y los costos portuarios y municipales, que en conjunto configuran un escenario cada vez más complejo para la operatoria. “Cuando se analiza por qué ciertos buques dejan de operar o eligen otros puertos, hay que mirar toda la cadena de costos”, coinciden en el sector.
En contraste con las dificultades del langostino en aguas nacionales, el calamar aparece como uno de los pocos factores de alivio. La actual temporada muestra buenos niveles de captura y precios firmes, lo que permitió sostener el ingreso de divisas y la actividad en algunos puertos, entre ellos Puerto Madryn, desde donde ya operan varios buques.
El Foro PescAr 2026 contará además con la presencia confirmada del expresidente Mauricio Macri, un dato que los organizadores consideran clave para jerarquizar el evento. Su participación estará vinculada, entre otros temas, a la mirada estratégica sobre el comercio exterior y el acuerdo Mercosur–Unión Europea, al que desde la pesca se le asigna un potencial significativo en términos de acceso a mercados.
La agenda del foro incluirá también la participación del Consejo Federal Pesquero, representantes sindicales y una reunión nacional de SENASA enfocada en cuestiones sanitarias. A ello se sumarán recorridas por plantas y encuentros con compradores internacionales, en un momento del calendario que resulta estratégico: el cierre de la temporada provincial y la antesala de la nacional.
Con ese telón de fondo, el Foro PescAr volverá a ser una caja de resonancia de los problemas estructurales de la pesca argentina. Las advertencias están sobre la mesa y el sector llega a Madryn con un mensaje claro: sin cambios profundos, los conflictos del pasado reciente podrían repetirse.
