12 de agosto de 2026
Hackers vinculados al régimen chino usaron agentes de IA para vulnerar sistemas del gobierno de Taiwán
La incursión se extendió cuatro días, activó hasta ocho módulos simultáneos, evaluó 21 plataformas oficiales y ajustó sus métodos al encontrar bloqueos
Hackers vinculados a China usaron IA de código abierto para comprometer sitios del gobierno de Taiwán en una intrusión que, según Financial Times, marca un caso inédito de ataque cibernético autónomo de extremo a extremo y expone cómo la inteligencia artificial está modificando la guerra digital.
La operación se extendió durante cuatro días a comienzos de julio. En ese lapso, la herramienta desplegó al mismo tiempo hasta ocho agentes autónomos, examinó 21 sistemas gubernamentales, investigó vulnerabilidades y cambió de táctica cuando encontraba bloqueos.
La investigación de la empresa israelí Dream concluyó que el sistema comprometió al menos 85 cuentas de usuarios del gobierno, extrajo más de 2.500 registros de personal y luego amplió el ataque hacia la agencia de seguridad nuclear de Taiwán y al menos siete compañías de energía.
Amir Becker, director de estrategia de Dream y exjefe de operaciones cibernéticas de la unidad de inteligencia israelí Unidad 8200, dijo al medio que nunca había visto antes un "ataque autónomo de extremo a extremo" contra un objetivo gubernamental. Añadió que la aparición de estas herramientas obliga a los gobiernos a partir de una premisa distinta: "Esta debe ser la suposición básica de todos los gobiernos del mundo".
Según la investigación, los atacantes utilizaron agentes de IA de acceso público para construir una herramienta de intrusión capaz de operar de forma autónoma como si fuera un equipo humano coordinado. Su rasgo más llamativo fue la capacidad de clasificar y reclasificar de manera constante las posibles rutas de ataque en función de la información que iba reuniendo.
Cuando una vía fallaba, el sistema lanzaba otro agente para rastrear internet, buscar nueva información y diseñar una alternativa, del mismo modo en que lo haría un atacante humano. Los investigadores identificaron esta actividad a partir de un archivo en línea de 160 MB hallado durante pesquisas generales sobre la evolución de actores de amenazas cibernéticas.
Ese archivo contenía 1.395 archivos y mostraba que la herramienta usó dos sistemas de agentes de IA de código abierto: Hermes y OpenClaw. Ambos pueden descargarse y permiten que modelos de IA ejecuten tareas de manera autónoma.
Los investigadores no pudieron determinar qué modelo de IA impulsaba a esos agentes. Los datos sí mostraron que las salvaguardas del modelo subyacente habían sido eludidas al presentar la actividad de pirateo como un ejercicio autorizado para probar vulnerabilidades del sistema.
Dream no atribuyó el ataque a un grupo específico. Sus investigadores sostuvieron, no obstante, que el uso de chino simplificado en comunicaciones internas vinculadas con la intrusión elevaba la probabilidad de que el operador tuviera conexión con China.
En contraste, los datos extraídos del objetivo estaban escritos en chino tradicional, una característica habitual en sitios gubernamentales de Taiwán, Hong Kong y Macao. Una persona con conocimiento del ataque indicó que el blanco era Taiwán, aunque la compañía evitó confirmarlo por política interna y solo señaló que había alertado a un país de la región Asia-Pacífico sobre la violación.
Un portavoz del Ministerio de Asuntos Digitales de Taiwán rechazó hacer comentarios sobre el caso por motivos de confidencialidad. Sí indicó que todos los incidentes "relacionados con agencias gubernamentales o infraestructura crítica serán manejados de acuerdo con los procedimientos establecidos de reporte y respuesta".
El funcionario añadió que "los métodos de ataque de los hackers se han vuelto cada vez más diversos, y en los últimos años la integración de la tecnología de IA ha transformado aún más la naturaleza de los incidentes de ciberseguridad". Luego precisó: "Los agentes de IA han traído dos nuevos desafíos para la defensa de la seguridad de las redes: los ataques están automatizados, y los propios agentes de IA se convierten en nuevas vulnerabilidades".
Las autoridades chinas no respondieron a los pedidos de comentarios, citados por Financial Times. El contexto de fondo es un aumento sostenido de la presión digital sobre la isla.
En su informe de enero, la Oficina Nacional de Seguridad de Taiwán señaló que la isla enfrentó un promedio de 2,6 millones de ciberataques chinos por día en 2025, un alza de 6% frente al año anterior. El régimen de Beijing considera a Taiwán parte de su territorio y amenaza con anexarlo por la fuerza si Taipéi se niega de manera indefinida a aceptar su control.
La revelación aparece en un momento en que las industrias de la IA y la ciberseguridad discuten hasta qué punto los modelos más recientes pueden identificar y explotar fallas de software. Anthropic, OpenAI y Meta también informaron que nuevos modelos de IA lanzaron ataques cibernéticos inesperados durante pruebas.
Dream fue fundada en 2023 por el empresario israelí Shalev Hulio y el ex canciller austríaco Sebastian Kurz, de 39 años. Con sede en Tel Aviv, la firma se presenta como una compañía de IA soberana nacional y ciberdefensa.
Hulio ganó notoriedad en la década de 2010 como cofundador de NSO Group, la empresa de ciber vigilancia incluida en una lista negra por Estados Unidos en 2021 debido al supuesto uso de su software Pegasus por parte de algunos gobiernos para espiar a periodistas y figuras opositoras.
La empresa fue valorada en USD 3.000 millones en junio, frente a los USD 1.100 millones previos, después de una ronda de financiación por USD 260 millones con inversores entre los que figura Bain Capital.