Martes
24 de Marzo de 2026
16 de agosto de 2024
Con buena parte del elenco de la obra de teatro, la película hace foco en las tensiones de una pareja en crisis y los vínculos. “Pone de relieve la hipocresía y el destrato”, dice la directora y protagonista
Hladilo compartió su perspectiva sobre el proceso creativo: “Comencé haciendo teatro, pero rápidamente me puse a estudiar dirección de cine. Descubrà allà mi pulsión por contar historias.†La pelÃcula busca explorar temas de hipocresÃa, destratos y la dificultad en mantener las relaciones de pareja y amistad, aspectos que Hladilo considera crÃticos para las generaciones contemporáneas. “Escribir una pelÃcula es para mi indagar en un asunto que me atraviesa,†añadió la directora.
La pelÃcula surge de un proyecto teatral que tuvo éxito entre 2016 y 2020, presentándose en diferentes escenarios como el teatro El CamarÃn de las Musas y varios festivales. La obra original se sostiene desde la autogestión, un aspecto vital en un contexto cultural argentino donde las ayudas para la producción se han reducido considerablemente.Además de su faceta como directora y guionista, Hladilo también ha trabajado en proyectos publicitarios y dictado talleres de guión y dirección de actores. Entre sus otros trabajos se encuentran los cortometrajes Bombones sueltos, Yo conozco a esa chica y Como dos. “Es un desafÃo para mà construir personajes adorables y despreciables a la vez, generar empatÃa para habilitar que comiencen a accionar más allá de lo que esperamos†compartió en referencia a su enfoque en la creación de personajes complejos.—¿Cómo fue el proceso de adaptar una exitosa obra de teatro a una pelÃcula?
—Me formé como directora de cine antes de estrenar mi primera obra de teatro, por lo que siempre estuve en el mundo de la ficción y la narración de historias. Trabajé como directora en publicidad antes de dedicarme al teatro. Cuando estrené mi primera obra, Sala Roja, comenzaron a surgir propuestas para adaptarla al cine. Vendà los derechos para una posible adaptación y eso despertó mi deseo de realizarla yo misma. Con el mismo equipo de trabajo empezamos a explorar la idea y poco a poco se fue convirtiendo en una realidad. Lucas Schiavi, director de fotografÃa, se sumó al proyecto y empezamos a planificar la pelÃcula. Durante la pandemia, tuve el tiempo necesario para adaptar el guion, y una vez lista una primera versión, todo comenzó a organizarse y a hacerse posible.—En la obra La culpa de nada se trabaja mucho con el extraescena, aprovechando el espacio limitado del teatro para sugerir una totalidad. En cambio, el cine permite mostrar todo lo que ocurre, tanto en el pasado como en el presente. Asà que el principal desafÃo fue decidir qué elementos del extraescena debÃan convertirse en escenas visibles. Ampliar y transformar esos momentos implicó crear y encajar las escenas en la continuidad de la trama, que en La culpa de nada es muy precisa y simultánea. Fue necesario organizar los tiempos para que todo sucediera de manera coherente.
—¿Por qué elegiste trabajar con los mismos actores y compañeros con los que has colaborado durante años?—¿Cómo fueron las primeras funciones? ¿Sintieron que la pelÃcula funcionó tan bien como la obra de teatro?
—Asistà a todas las funciones semanales, acostumbrada al formato teatral. Muchos actores y actrices también vinieron, y siempre tuvimos espacios de conversación e intercambio. Muchas preguntas giraron en torno a la adaptación y las elecciones hechas. Durante una de estas conversaciones, debatimos sobre quién era el protagonista de la pelÃcula y concluà que el verdadero protagonista es lo grupal, la manada. Uno de los actores que estuvo desde el estreno de la obra mencionó que nunca habÃa pensado en esto y se sorprendió de cómo, ocho años después, el material seguÃa ofreciendo nuevas interpretaciones. Esta transición al cine ha permitido que ciertos aspectos y personajes, como el de Luciana, que interpreto yo, adquieran más importancia y reflejen los cambios sociales recientes, especialmente en relación con las mujeres. La pelÃcula está permitiendo nuevas lecturas y perspectivas que la obra de teatro no tenÃa.—¿Este cambio también se refleja en la trama, donde mujeres que parecÃan tan distintas comienzan a ver que tienen más en común de lo que creÃan?—¿Cómo fue autodirigirte en la pelÃcula, considerando que ya estás acostumbrada a este doble rol en el teatro?
—¿Qué te motivaba a continuar con esa historia y pensar en la adaptación, en lugar de crear un material nuevo?
—Como hablamos el otro dÃa con Julieta Petrucci, la actriz, la pelÃcula termina siendo más completa que la obra de teatro. La obra esbozaba algo que la pelÃcula logra plasmar completamente. La pelÃcula mantiene el humor incómodo de la obra de teatro, algo que noté al escuchar las risas del público durante las funciones, creando una conexión cercana entre los espectadores y la pelÃcula. Además, la pelÃcula profundiza en la patética situación de cada personaje, ofreciendo una visión más detallada de sus experiencias. La obra de teatro tenÃa una mirada más general, mientras que la pelÃcula se centra en las particularidades de cada uno. La red de apoyo de mi equipo de trabajo, con quienes ya habÃa colaborado, me dio la confianza para hacer esta adaptación. No es lo mismo sentarse sola a escribir un guion nuevo y buscar un equipo, que ya tener un grupo con el que dar el primer paso. Eso me motivó y permitió llevar a cabo esta adaptación.