Lunes
23 de Marzo de 2026
16 de marzo de 2025
“El país no se volvió guerrillero, ellos se amoldaron al país”, dice el periodista, que conversó largamente con la pareja. El origen aristócrata de ella, el magnetismo de él, su flexibilidad. Eso es su libro “Los indomables”
Cohen tiene una trayectoria importante. Nació en Montevideo en 1983, ha trabajado en medios como El PaÃs de Uruguay y Perfil, en Argentina, es gerente periodÃstico del grupo periodÃstico Tenfield y del canal VTV. Y escribió una serie de libros, entre ellos Habla Julio (2021), con entrevistas con el expresidente Sanguinetti, prologado por el expresidente Luis Lacalle Pou y por el filósofo Santiago Kovadloff.A José Mujica, Cohen no lo votó nunca. Pero eso le impidió tener una serie de encuentros, hablar de frente, escucharlo.
-Yo presenté un libro sobre una institución uruguaya histórica que se llama MEVIR, y que, muy simplificadamente, se dedica a construir viviendas dignas para personas del medio rural que no pueden acceder a ellas. La única condición que puse para aceptar ese proyecto fue que estuvieran entrevistados todos los presidentes vivos de la democracia, porque MEVIR, creada originalmente por un gran filántropo, es demasiado importante como polÃtica de Estado. Entonces, cuando hice esa entrevista, descubrà que Mujica decÃa un montón de cosas en las que estaba influido por LucÃa y que LucÃa le soplaba un montón de cosas y tenÃa un pensamiento propio, fuertÃsimo, distinto, una personalidad metódica, cerebral, muy complementaria a la de ese caudillo carismático y romántico. Entonces yo dije: “Acá hay algo que no estamos viendoâ€. Después presenté un libro de entrevistas que se llama Diálogos en espejo, a dos grandes historiadores uruguayos, que a ellos les gustó. Me reunà con ellos a hablar del libro y asà empezó.
-¿Por qué pensaste que habÃa que hacer este libro? Sobre todo de Mujica hay mucho...-La de él, no
-Quise mostrar cómo habÃa sido la infancia entre misas de gallo y campo de ella. Y, por otro lado, la infancia humilde, no pobrÃsima de Mujica. No le faltó nunca de comer, pero mucho más humilde. Entre chacras, en un barrio obrero de clase trabajadora de las afueras de Montevideo. Es el primer libro en el que LucÃa es protagonista, quizá el último de Pepe y el primero de ellos dos juntos.-Yo iba a buscar las razones detrás de su pragmatismo. Pensaba lo siguiente: el MLN, el Movimiento de Liberación Nacional, fue una guerrilla que tuvo acciones para algunos simpáticas, para otros condenables, como por ejemplo un asalto a una financiera. Pero también otras acciones muy antipáticas y muy condenables. Pepe y LucÃa estuvieron en el MLN pero no fueron lÃderes del MLN. ¿Cómo pasa esa guerrilla que es derrotada por los militares, esa minorÃa violenta, a abrazar la democracia republicana? Primero a reciclarse por vÃa electoral y a tener más votos que el Partido Nacional entero... Bueno, escuchando a la gente. Siendo una izquierda popular. Muy desacomplejada sociológicamente e incorrecta polÃticamente. Y con una enorme flexibilidad, un pragmatismo movimientista, casi peronista. Fui a buscar ese pragmatismo, pero querÃa conocer sus dimensiones. ¿Cómo te volviste tan flexible ideológicamente? ¿Cómo hacés para que gente que nunca hubiera votado al Frente Amplio los vote a ustedes?
-¿Y qué encontraste?-¿Cómo hicieron el libro?
-Duró un año. TenÃa pensado hacer como ocho entrevistas, pero resultaron cinco o seis porque a él le diagnosticaron cáncer en el medio. La radioterapia te deja fundida a ti y a mÃ, pero imagÃnate a alguien de 90 años con una enfermedad autoinmune, con insuficiencia renal, que estuvo doce años en un pozo y que antes recibió balazos. ¿Qué hacÃamos cuando Pepe se sentÃa bien? Yo hablaba con LucÃa. Me decÃa “Venite tal dÃa†y hacÃamos muchos capÃtulos en cada reunión en vez de uno en cada reunión. Si alguien nos escuchaba, decÃa “Este chico está esquizofrénico, ¡cómo cambia de tema!â€-Uruguay es un paÃs muy laico, muy laico en el sentido francés de la palabra: está mal visto que sea muy religioso un presidente de la República. Mujica no es religioso, pero es muy respetuoso de la religión, de las religiones. LucÃa no es religiosa y es más crÃtica. Entonces no me sorprendió que él hiciera una defensa, sobre todo de los jesuitas. Y hay que poner todo en su contexto, porque para un lÃder como el Papa no debe haber algo que le dé menos resultado que recibir al presidente de un paÃs de tres millones de personas, que es laico hace ciento y pico de años. Y, sin embargo, tienen una relación que a mà me parecÃa que iba a explicar muchas cosas de América Latina, de un pensamiento popular progresista y moderado que tienen tanto Francisco como Mujica. Que es la TeologÃa del Pueblo, que abraza a Bergoglio y con la que simpatiza también Mujica.
-¿Cambió tu mirada sobre Mujica a través de los años? ¿Y cambió cuando hiciste el libro?-¿Qué es lo que tiene que hacer un expresidente para ser bueno?
-En algún momento decÃs que te impresiona cómo habla Mujica.
-Parece tener conciencia de quién es, como cuando dice: “soy un viejo guerrillero...†y que van a sentarse a su lado en la Casa Blanca.
-Hablamos ya de que su ideologÃa fue cambiando. ¿A vos te parece que son el pasado?
-¿Cómo es eso?
-¿Ellos fueron buenos para el Uruguay?
-¿Entonces, cuándo fueron buenos?
-El libro tiene declaraciones que levantaron polémica. Cuando LucÃa te dice que hubo falsos testimonios en causas contra militares. Esto tuvo efectos polÃticos, como que se pidiera reversión de algunas causas. ¿Cómo apareció esa declaración y qué pensaste?
-Pero fue un cimbronazo.
-¿Te animás a definir a cada uno cortito? Ahora, después de todo esto.
-¿Y Mujica?
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